Archivo mensual: abril 2012

¿Comunicación Social en el trabajo?

Al igual que en el caso de la comunicación externa, existen diferencias entre la comunicación de una empresa privada y de una ENL. En ambas, la  comunicación interna es la gestión de la comunicación, de los flujos de información y de la imagen de la entidad entre los miembros de ésta. Sin embargo, las diferencias aparecen en torno a los interlocutores y la finalidad de la organización

El vínculo de los interlocutores con una ENL es de diferentes tipos: trabajadores contratados, voluntarios, socios, donantes…Todos ellos pueden formar parte de la organización social, pero su relación con ésta es muy variable: unos tienen remuneración económica por su trabajo; otros sólo forman parte de la toma de decisiones; otros participan en la entidad colaborando gratuitamente; algunos donan mensualmente parte de su dinero sin participar en la organización, etc.

Si la comunicación falla, ¿cómo vamos a hacer un buen trabajo?

Por otro lado, la finalidad de la ENL no es la acumulación de capital, es la mejora de la Sociedad en un determinado aspecto, siempre según los valores de la organización.

Estas dos diferencias funcionales con respecto a la empresa privada hace que la comunicación dentro de una ENL se centre prioritariamente en:

  1. Crear una comunidad simbólica que genere vínculos afectivos y racionales en tanto que existe un mismo objetivo que mejore la sociedad. Hacer sentir a todos los miembros que trabajan juntos y organizados por un fin muy relevante.
  2. Motivar y valorar a los miembros. Es fundamental comunicar y recordar a los miembros de la entidad lo importantes que son para conseguir la mejora social que promueve la organización. A fin de cuentas, dar razones para seguir apoyando el trabajo de la ENL más allá de la remuneración económica.
  3. Generar una comunicación abierta y transparente, ya que el trato a los integrantes de una organización social ha de estar de acuerdo con ciertos valores. Desde Inventaria creemos que en estas entidades no debe existir comunicación ocultista y que genere desconfianza. Por el contrario, los miembros de la entidad, independientemente de su vínculo con ésta, tienen que poder acceder a toda su información para facilitar el compromiso a través de la transparencia.
  4. Crear estructuras de toma de decisiones participativas y horizontales, que incluyan a la base social en las acciones de la organización a través de las herramientas de comunicación. Gracias a la aparición del 2.0 es cada vez más fácil en un mismo espacio (virtual) a un gran número de personas que muestren su opinión.

Al fin y al cabo, lo que se pretende es que a través de la comunicación se adecúe el funcionamiento interno de la entidad hacia su finalidad social, generando una estructura y un ambiente de trabajo acorde con los valores sociales de la ENL.

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Convertir tu idea en proyecto

Para realizar tu proyecto tienes que encerrarte entre libros a estudiar tu idea, ¡pero no te olvides de que lo más importante es salir fuera a conocer las oportunidades de tu entorno!

Ya sabes que este es un blog de Comunicación Social, pero queremos aprovechar nuestra experiencia para echar una mano en otros aspectos a aquellos que vayan a pasar por el mismo proceso que nosotras. Para ello, contamos poco a poco nuestra experiencia emprendedora.

Por tanto, ¿ya tienes una idea? ¿Ya has decidido que te atreves?

Como todo, no te aseguramos que el proceso vaya a ser un camino de rosas, pero desde Inventaria estamos seguras de que lanzándote aprenderás más que realizando un MBA (Máster in Business Administration).

Antes de poner en marcha un proyecto, lo primero que tienes que hacer es el plan de viabilidad. Este es un proceso de investigación y análisis con el que te acercarás a conocer cómo concebir la idea que te ronda en la cabeza para que tenga futuro.

Además, éste es el documento de uso para conseguir financiación, socios o, simplemente, ganar uno de los muchos concursos de emprendedores (que es una muy buena vía para comenzar en esto).

Aunque el plan de viabilidad, que se realiza a 3 años, puede variar según el tipo y la finalidad de tu proyecto, algunos de los componentes imprescindibles del documento final son:

  1. Presentación de los promotores/as de la idea mediante un breve currículum.
  2. Descripción y desarrollo de la idea (qué voy a hacer, por qué quiero hacerlo, cómo lo voy a hacer, etc.).
  3. Público al que te diriges.
  4. Personas que hacen lo que quieres hacer tú o competidores.
  5. Inversiones y gastos iniciales.
  6. Previsión de ingresos y gastos.
  7. Resultados y conclusiones.

Para ello, deberás realizar una serie de estudios previos:

  • Estudio de Mercado (estudio del entorno).
  • Estudio Técnico (estudio de tu capacidad para llevar a cabo el proyecto).
  • Estudio Financiero (estudio de las necesidades de inversión y financiación).
  • Estudio de la Organización (estudio de tu modelo de proyecto).

Para nuestro respiro, existen muchos cursos y entidades que te echan una mano para desarrollar el plan de viabilidad. Inventaria participó en un programa del Centro de Iniciativas Emprendedoras de la UAM para el desarrollo de nuestro Plan de Viabilidad. Otro servicios a los que podéis acudir son  Ventanilla Única de la Cámara de Comercio, Proyecto Lunar de la Junta de Andalucía, áreas universitarias destinadas a proyectos emprendedores, plataformas para ponerte en contacto con otros emprendedores (Ideas4all, CEAJE), aceleradores de proyectos emprendedores (Startup, Iniciador, Wayra, Tetuan Valley), revistas especializadas en emprendimiento (Emprendedores), planes estatales (Plan Avanza) y muchos más, ¡acude al que más te convenga!

Sin embargo, aunque haya organismos que te puedan ayudar o asesorar, al final vas a ser tú quien tenga que pensar y repensar tu idea para que se convierta en un proyecto. Al fin y al cabo, a lo largo de la elaboración del mismo te surgirán miles de dudas, incluso, es muy probable que tu idea vaya cambiando (lo reconocemos, a Inventaria nos pasó en varias ocasiones).Este es un proceso que sirve para revisarse, para conocerse, para acercarse más a la idea, para interiorizar el proyecto y, sobre todo, para saber lo que se quiere y cómo se quiere hacer.

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Informar sí, pero no de cualquier manera

 ¿Cuáles son los objetivos de la comunicación externa de las Entidades No Lucrativas (ENL)?, ¿Son los mismos que los de una empresa?, ¿Qué diferencia a la comunicación para el Tercer Sector de la comunicación empresarial?…Estas son algunas de las preguntas que surgen cuando hablamos de comunicación externa para ENL. Para intentar aclarar todo esto, en Inventaria os ofrecemos algunas claves sobre las particularidades de la comunicación externa para el Tercer Sector.

Aunque en principio los objetivos de la comunicación externa de las ENL pueden ser, a simple vista, muy parecidos o similares a los de una empresa, creemos que existen diferencias insalvables, que obligan a hablar de la especialización en Comunicación para el Tercer Sector.

Informar, dar a conocer la entidad, posicionar la organización, gestionar su reputación y mejorarla cuando sea necesario…Está claro que estos son algunos de los objetivos de comunicación externa que tiene que tener una ENL, pero entonces ¿qué les diferencia de otro tipo de organizaciones, como por ejemplo de las empresas? Creemos que, además de informar y posicionar la imagen de la entidad, los objetivos de comunicación externa principales de toda ENL deben ser:

  • Sensibilizar
  • Movilizar a los públicos
  • Apoyar lanzamientos de productos solidarios
  • Captar fondos
  • Crear redes colaborativas con otras organizaciones

Las ENL tienen un papel fundamental en el ámbito social, sus propios objetivos sociales incitan a la concienciación sobre un determinado tema. De este modo, se consigue movilizar a la población. Y es que cuando las ENL cuentan con una imagen conocida y efectiva, consiguen activar a la gente, generando un cambio social.

Las ENL no son una empresa, no se dirigen a consumidores. Normalmente ofrecen servicios sociales pero en otras ocasiones también ofrecen y venden productos, eso sí, productos solidarios. Por lo tanto, el problema no es que las ENL realicen campañas para lanzar sus productos, sino que en muchas ocasiones utilizan las técnicas comunicativas propias de las empresas, lo que finalmente desvirtúa su finalidad.

Especializarse en comunicación para el Tercer Sector es fundamental para conseguir que las campañas de las ENL no caigan en el vacio de valores y en la espectacularidad propia de las campañas empresariales. Hacer las cosas desde el apoyo a la profesionalización de la comunicación para el Tercer Sector ayudará a conservar la finalidad social de las organizaciones.

En definitiva, Informar sí, pero no de cualquier manera. Generar contenidos informativos, pero hacerlo con mucha creatividad, profesionalidad y siempre desde los valores de la propia organización social son las claves para la comunicación y la movilización de la sociedad.

Os sugerimos este vídeo que sirve como ejemplo para entender qué es la comunicación para el Tercer Sector y, de paso, para recordar al gran Luis Berlanga.

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Hay que atreverse

 Sucede así muchas veces, creemos que ya se puede afirmar que no merece la pena esperar conclusiones sólo porque decidimos detenernos a la mitad del camino que nos conduciría hasta ellas

José Saramago (La caverna)

En algún momento de nuestras vidas tenemos que pensar qué queremos, para qué nos vamos a levantar por las mañanas, ¿dónde vamos a pasar las horas trabajando? Muchas veces en lo único que se piensa al elegir una profesión es en si “tiene salida laboral” o no. Si sabes en lo que te gustaría trabajar y se te ocurre una idea que podrías llevar a cabo, ¿por qué no te atreves?

Dicen que “el tiempo es oro”. Pues bien, las que formamos Inventaria creemos que el tiempo es un medio y no un fin. Esto nos ha llevado a dar el salto y apostar por nuestra idea (=lo que nos gusta+lo que sabemos hacer) y, sin darnos cuenta, nos hemos convertido en “emprendedoras”.

¿Qué piensas si escuchas “emprender”? ¿Política? ¿Concursos? ¿Recién licenciados? Nosotras lo vivimos como una manera de afrontar la vida. El tiempo no es oro, es tuyo.

Mira a tu alrededor, siempre se puede mejorar ¿cómo se te ocurre a ti?  Rodéate de gente que te pueda ayudar y lánzate. El vértigo del principio es comprensible pero todo es empezar ¿Cómo? Sigue estas reglas básicas del “emprendedor” (o las que nos han servido a nosotras):

  1. ¿De qué sé o me gustaría saber más? (Muchas veces  se aprende haciendo).
  2. Detecta una necesidad relacionada con tu posible actividad. Si sabes de tenis, ¿para qué empezar con una revista sobre fútbol?
  3. Busca a gente con la que te gustaría compartir la experiencia de empezar algo nuevo. Por muy bueno que seas comentando partidos de tenis, en algún momento también necesitarás que alguien edite el contenido, que edite…
  4. Plantea el proyecto con todo detalle o, lo que es lo mismo, elabora tu “Plan de viabilidad”. Este paso es muy importante, te das cuenta de lo que quieres conseguir, cómo lo puedes hacer mejor, qué es lo que necesitas…
  5. Haz lo posible y hazlo posible. Todo esto suena muy bien pero, ¿a quién queremos engañar? Desde que decides empezar, vas a tener que trabajar mucho para conseguirlo pero si te gusta y te armas de paciencia y constancia tienes las llaves para el éxito.

Adiós al vértigo, ¡hay que atreverse!

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