Una experiencia vale más que mil palabras: Témoignages de l’autre côtè

Estrella Sendra es una joven directora de documentales. Su primer proyecto se titula Témoignages de l’autre côté (Testimonios del otro lado), en el que inmigrantes de Senegal en España cuentan su experiencia. El objetivo es mostrar a la realidad a la que se enfrentan los migrantes cuando vienen a España. Sin duda, es un buen ejemplo de emprendimiento y práctica de comunicación para el desarrollo. Ha obtenido varios premios y participado en numerosos congresos. La secuela del proyecto es una realidad: durante este verano viajará a Senegal para grabarla. Esta entrevista no tiene desperdicio:

¿Qué es para ti la comunicación?

Más bien, “cuándo” podemos hablar de “comunicación”… Recuerdo que cuando era más jovencita, en ese afán de la educación por hacer memorizar definiciones, desaconsejaban empezar por “es cuando…” Ahora, estudiando un máster de comunicación crítica y estudios culturales, la referencia continua es Goodman en su ensayo “When is Art?” en lugar de “What is art?” ¿Quién decide las definiciones y cuándo? Yo entiendo la comunicación como un proceso que sucede en un momento preciso, más o menos inesperado, en el que varias personas comparten un contenido, previamente “desconocido” para una de las dos partes. Y digo “desconocido” porque, dicho contenido, recontextualizado en ese momento de intercambio concreto, adquiere un aspecto novedoso que, desde entonces, podrá irse enriqueciendo –o tal vez, ir perdiendo sentido o relevancia- en futuras comunicaciones.

¿Cómo has aplicado esa definición a tu proyecto?

El proyecto documental ha estado, desde el principio, muy ligado a un sentimiento de frustración con la información. Me interesaba informar de la experiencia de la inmigración escuchando, en lugar de hablando. Por eso, el documental Témoignages de l’autre côté no tiene voz over que explique o contextualice. El orden de lo que se cuenta sólo está marcado por la edición, que estructuré en bloques temáticos, más o menos, para facilitar la comprensión de los contenidos. Los que hablan, los que hacen una especie de debate en distintos espacios, son los inmigrantes senegaleses que están en España. De esta manera, intentaba establecer una comunicación en la que se hablara de inmigración de otra forma, crítica con la de los medios de comunicación convencionales. Faltan tantos términos, tantas representaciones… ¿Son los inmigrantes de verdad solo números, bultos que llegan en pateras, “ansiosos” por quitar trabajo e “incordiar” a los españoles? Esto es una exageración de la representación de los inmigrantes en los medios, pero, en cierto modo, no se aleja demasiado de la norma. De todas formas, creo que el documental habla a muchos niveles y que es crítico también con los que nos creemos no racistas ni simplistas. Esta fue una de esas sorpresas que rinde siempre el género documental. Creo que gana con todo lo que no esperábamos encontrar, todo lo incalculado y considero que esta “apertura” y flexibilidad es clave a la hora no sólo de entender la comunicación sino de llevarla a cabo. 

¿Cómo surgió la idea?

Después de haber iniciado investigaciones en la representación del continente africano en varias publicaciones, tanto españolas como senegalesas. Los resultados eran bastante preocupantes. Entonces estudiaba periodismo y comunicación audiovisual en la Universidad de Sevilla. Como me gusta mucho el género documental, tenía ganas de contribuir a la comunicación multicultural desde este género. Estaba vinculada a un proyecto de cooperación que iniciamos en Senegal, con una organización que conocí durante mis investigaciones sobre prensa y surgió esta oportunidad de hacer un documental sobre la inmigración en España. Al hablar con personas que han emigrado, era y es normal decir que les empujó un afán por ir a otro país en busca de un futuro mejor, tal como lo pintaban los medios de comunicación. Sin embargo, también decían, y dicen, que una vez aquí, se sentían y sienten engañados. Así que la idea era que los propios inmigrantes hiciesen un balance público de su experiencia y que el documental se proyectase en Senegal, para que la gente de allí escuchara también ese otro discurso… Esto que parecía un sueño o pensamiento idealista ha sido posible. Estamos contentísimos, el 12 de julio habrá una proyección del documental en el Aula Cervantes de Dakar.

Presentación del documental en el congreso Imagen y Sociedad. Foto: m2ediciones

¿A qué público va dirigido?

Buena pregunta. No tengo una respuesta correcta… Mi idea es que se vea entre los senegaleses, para que tengan la oportunidad de escuchar información crítica sobre la inmigración en España. Critica a muchos niveles, con los españoles, pero también con los senegaleses y entre estos y aquellos, también de distintos modos. Pero es un documental que también me gustaría que se viera en el resto del mundo, en concreto, en los países europeos,  donde tantos africanos emigran. Creo que también es importante que se vea entre estudiantes de periodismo y comunicación, para que vean que el periodismo no está basado sólo en el “copieteo original de teletipos” y que muchas veces, no se puede escribir respondiendo a una pirámide de “qs” porque la realidad es mucho más compleja… Estamos distribuyéndolo en festivales de cine documental y social, y cine africano, con la idea de ver otros modos de “resolver” la información sobre o con África.

¿Qué criterio has seguido para elegir a los entrevistados?

El acceso. Me he puesto en contacto con muchos senegaleses a través de amigos con conocidos senegaleses y a través de organizaciones que trabajasen con ellos. En ningún momento se ha entrevistado a nadie que no estuviera muy convencido con la idea. Ha sido muy difícil el encuentro de voces, porque entre los senegaleses había mucha desconfianza con la información. Lo más reconfortante es que tras ver el resultado, han salido cientos de candidatos para participar en futuros proyectos. Una vez conseguido el acceso, cada persona se convirtió en una especie de personaje y pronto vimos que ellos solos iban estructurando poco a poco el documental. La entrevista con Mariama nos cautivó, una mujer con unas ideas tan fuertes, tan claras y bien argumentadas… Había de convertirse en la experta del documental, la que fuese marcando los bloques temáticos del debate audiovisual en el que participaban tantas otras voces, como las de los Assane.

Fotograma del documental. Assane Niang

¿Cuál es el reto final que te supone este proyecto?

¿Final? Ojalá no haya final. Queremos hacer una segunda parte del documental desde Senegal. Tal vez arranquemos con la proyección del documental en Dakar. Lo ideal sería que esto fuera el comienzo de una red de comunicación con Senegal.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido mientras desarrollabas el proyecto?

Me he llevado varias sorpresas. Me ha gustado mucho el equipo con el que he trabajado, en especial la incorporación de Ida en el proyecto, una chica danesa brillantísima. Pero yo diría que lo que más me ha sorprendido es comprobar la importancia del respeto de la mirada de la cámara. Sólo así se ha conseguido este resultado. Teníamos pensadas otras escenas, con más acción, pero los senegaleses preferían mostrar hablando, no “haciendo”. Es decir, no hay muchas imágenes de venta ambulante desde cerca, ni de situaciones difíciles. Creo que estos “silencios” dicen mucho. Todo lo que no está informa casi tanto o más que lo que sí está. Me ha sorprendido también la acogida del documental entre los senegaleses, para mí ése era el mayor reto.

¿Y qué es lo que más te sorprendió del resultado y de la repercusión?

Me sorprendió mucho la acogida del documental en la primera proyección privada que hicimos con la gente de la Casa de Acogida. Tras la proyección, hubo un debate de una hora aproximadamente, en el que los senegaleses siguieron contando más y más experiencias. Fue interesantísimo. Además, me encantó que ellos mismos veían que el documental pedía una segunda parte a gritos, desde Senegal, y que era importante que se proyectase allí. Luego ha sido muy bien recibido en un par de congresos en la Facultad de comunicación de Sevilla. Los protagonistas participaron en la mesa redonda y la gente del público se lanzó a hacer preguntas. A esa proyección vino Ignacio Samper, el director de la oficina del Parlamento Europeo en España, porque, también para nuestra grata sorpresa, hemos ganado a nivel nacional el Premio Europeo Carlomagno de la Juventud. Ahora el 15 de mayo sabremos los resultados finales en una ceremonia que se celebra en Aquisgrán. ¡A ver si hay suerte!

Ahora que ya sabes la reacción del público general, ¿qué objetivos te propones para la secuela?

Me encantaría que tras la proyección en Dakar, la gente se animase a participar en la grabación de la segunda parte y que luego, ese fuera el principio de un intercambio de contenidos audiovisuales entre los españoles y los senegaleses.

Si quieres saber más sobre el documental suscríbete a su blog

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Emprendimiento Social, Entrevistas, INVentaria de Cine

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s