Archivo de la categoría: Emprendimiento Social

Crowdsourcing, coworking, experiencias de emprendedores sociales, nuestra experiencia emprendedora, trucos y consejos para emprender…

La cara y la cruz del Crowdsourcing

En el post anterior explicamos lo que es el crowdsourcing y sus variantes. En este post reflexionamos sobre la los aspectos positivos y negativos de aplicar este modo de trabajar.

Libro portada Jeff Howe

Portada del libro de Jeff Howe: “Cómo el poder de la masa está guiando el futuro del negocio”

¿Cuáles son las ventajas de esta práctica? En primer lugar, las ENL pueden reducir costes con esta fórmula, ya que se trata de una externalización de determinados trabajos. Trabajos que gracias al crowdsourcing se van a hacer, aunque no sea la norma general, de forma voluntaria en muchos casos. Y esto, el que se trate de un trabajo voluntario es la principal diferencia del crowdsourcing con la contratación externa común (outsourcing).

Además de reducir costes, es una buena forma de aprovechar la inteligencia colectiva, buscando ideas innovadoras. Tal como hemos dicho anteriormente, el crowdsourcing funciona mediante convocatoria abierta. Toda persona que quiere participar puede hacerlo aportando soluciones a los problemas planteados. Por tanto, una ventaja importante es que gracias a que se trata de una convocatoria abierta se pueden elegir las mejores ideas. Esto significa que existe una diversidad de puntos de vista sobre un mismo tema. Lo que indudablemente enriquece a la entidad, que puede elegir una de esas ideas o hacer una mezcla con unas cuantas propuestas.

Y por supuesto con el Crowdsourcing podemos conocer la opinión de la gente que rodea a la ENL. Lo que a su vez trae consigo la creación de una buena imagen, ya que el público se siente implicado con la entidad, siente que forma parte de ella.

Crowdsourcing VS Collaboration

Pero, ¿todo son ventajas? No, también existen algunas dificultades en esto del Crowdsourcing. ¿Cómo cuáles? Existe un coste. Realizar una campaña de este tipo no es totalmente gratuito. Para que funcione, es decir, para conseguir los objetivos marcados, debe haber una planificación detrás.

Otra de las desventajas o problemáticas es que en muchos casos no existe una motivación monetaria, es decir, que la gente participa de manera voluntaria sin esperar una remuneración a cambio de su “trabajo”. Por lo tanto puede que una campaña de Crowdsourcing termine por tener poca participación.

Por otro lado, en muchas modalidades del Crowdsourcing no es regla general que las personas que participan estén especializadas en la temática sobre la que están opinando.  Entonces, si cualquiera (con o sin formación específica) puede colaborar se puede dar el caso de una peor calidad en el trabajo.

Además, el Crowdsourcing para algunos puede ser una forma de abuso, puesto que están invitando a la gente a elaborar un trabajo que no es remunerado. Esta puede ser una de las críticas más destacables a este modelo.

El diseño y la comunicación, a la cabeza en las plataformas de crowdsourcing

Si hacemos un pequeño análisis de las plataformas de crowdsourcing existentes nos damos cuenta de que un gran número de ellas están relacionadas con el diseño y la comunicación. ¿Por qué puede ser esto? Puede deberse a que muchas organizaciones prefieren gastar el mínimo posible de su presupuesto en esta área (aunque sea un error ya que la comunicación y el diseño son fundamentales para la imagen de la entidad). En el caso de las ENL es mucho más notable, ya que directamente muchas de ellas no hacen ningún tipo de inversión en este sentido, en gran parte porque cuentan con un presupuesto muy ajustado.

Otra de las razones de la multiplicación de este tipo plataformas de Crowdsourcing son las dificultades a las que se enfrenta casi por norma general el sector del diseño y la comunicación. Es decir, los propios diseñadores y comunicadores ven aquí la posibilidad de realizar trabajos como freelance, aunque en muchas ocasiones sea por una cantidad casi simbólica.

En este último caso, nacen distintas plataformas en las que se pueden lanzar proyectos para conseguir ideas innovadoras. Una vez que la gente participa en la plataforma ofreciendo su idea o solución, las entidades pueden elegir la idea que más se ajuste a sus necesidades, pagando el presupuesto acordado en un primer momento a la persona-idea elegida. Algunos ejemplos: Freelancer, 12designer, 99designer, designonclick, choosa, adtriboo

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Crowdsourcing: el poder de las masas en Internet

El Crowdsourcing es una práctica que sirve para solucionar problemas de manera grupal. Es decir, es una forma de trabajo colaborativo, en el que una multitud (crowd) de personas participan en busca de nuevas ideas o de soluciones para determinados problemas.

Esta palabreja todavía no aparece en nuestro diccionario. Proviene del inglés y concretamente se trata de la unión de dos palabras:

Crowd: multitud.                                    Outsourcing: externalización.

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Así, a simple vista puede costar un poco entender a qué nos referimos con “Multitud-externalización”. El concepto parece complicado porque existen muchas formas de explicarlo, ya que cada sector ha creado la suya propia. Estellés y González (2012), ofrecen una definición bastante interesante, pues intentan integrar las diferentes definiciones en una sola:

“El crowdsourcing es un tipo de actividad en línea participativa en la que una persona, institución, organización sin ánimo de lucro o empresa, propone a un grupo de individuos mediante una convocatoria abierta flexible la realización libre y voluntaria de una tarea. La realización de la tarea, de complejidad y modularidad variable, y en la que la multitud debe participar aportando su trabajo, dinero, conocimiento y/o experiencia, siempre implica un beneficio mutuo. El usuario recibirá la satisfacción de una necesidad concreta, ya sea esta económica, de reconocimiento social, de auto-estima, o de desarrollo de aptitudes personales, mientras que el crowdsourcer obtendrá y utilizará en su beneficio la aportación del usuario, cuya forma dependerá del tipo de actividad realizada”.

Resumiendo un poco esto, y más desde el punto de vista del Tercer Sector, con Crowdsourcing nos referimos a una colaboración externa, puesto que quienes participan en estas acciones no forman parte de la entidad, aunque tradicionalmente estas tareas han sido realizadas por sus empleados. Además, ésta es convocada de forma abierta, pudiendo participar cualquier tipo de persona, y su objetivo principal es buscar solución a determinadas problemáticas o crear ideas, que formen parte de los nuevos proyectos de la entidad.

En el Tercer Sector el Crowdsourcing, con sus diferentes modalidades, está teniendo una gran acogida debido a dos motivos principales: el gran desarrollo de Internet  (fundamental para participar en este tipo de acciones) y las nuevas necesidades que apremian a las Entidades No Lucrativas (ENL), entre ellas la búsqueda de nuevas fuentes de financiación.

Todo lo que el Crowdsourcing abarca

Si nos adentramos más en la práctica del Crowdsourcing podemos ver que existen diferentes formas colaborativas para participar a través de Internet con una ENL. Concretamente Jeff Howe, el primer autor que comenzó a hablar sobre Crowdsourcing, habla de cuatro tipos de estrategias. Diferentes formas, que en algunos casos se alejan de la participación a través de ideas –como por ejemplo el Crowdfunding–, pero que son igualmente importantes, sobre todo por la gran acogida que están teniendo en el entorno del Tercer Sector. ¡Veamos!

1. Crowdfunding

El primero, y casi el más importante a día de hoy debido a su gran aceptación, es el Crowdfunding o financiación colectiva. Gracias a esta práctica la gente puede colaborar contribuyendo con diferentes tipos de donativos con organizaciones no lucrativas. ¿Cómo? Ya sea directamente aportando dinero a la ENL o a alguno de sus proyectos. Normalmente por esta colaboración se recibe alguna contraprestación, por ejemplo a cambio de la aportación a una ONG se puede proponer una desgravación fiscal.

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En los últimos tiempos, muchas son las aplicaciones de Crowdfunding que han surgido, también especializadas en el Tercer Sector. Como leemos en este post hay cuatro ejemplos clave de plataformas orientadas a proyectos solidarios en España: Goteo, Flipover, Microdonaciones.net y Mi grano de arena.

2. Crowdcreation

En segundo lugar hablamos de Crowdcreation o cocreación. Es una forma colaborativa de crear conocimiento. Entonces, consiste en la creación de proyectos o ideas entre la organización y su público objetivo (beneficiarios, trabajadores, donantes…). Esto en el caso de las empresas se ve mucho más claro. Es simplemente la manera en que éstas consiguen información de sus clientes, quiénes de alguna forma deciden sobre los productos o servicios. Por ejemplo, hace un par de años Lays invitaba a su público a proponer nuevos sabores para sus patatas… y la gente se involucraba creando su propio sabor, como esta finalista:

¿Pero, en el caso de las ENL? Pues casi lo mismo, ya que es otro tipo de actividad colaborativa que intenta introducir al público en la toma de decisiones, ya sea invitándoles a que elijan los colores de la nueva imagen corporativa o para que estos ofrezcan nuevas ideas para proyectos. Un ejemplo muy reciente es el de campaña Somos Así, donde diferentes ONGs españolas se han unido para agradecer el apoyo, sea del tipo que sea, a su público objetivo. Una de las actividades de esta campaña ha sido la creación de un mosaico, invitando a su público a enviar una foto para formar parte de él.

Otra campaña que nos puede servir de ejemplo es Apoya la Pesca Sostenible de Greenpeace España. En esta campaña la gente puede compartir barcos de papel en redes sociales para dar a conocer la propuesta.

Principalmente con esta práctica las ENL pueden ganar una buena imagen, ya que estamos diciendo a nuestro público que contamos con él, que su opinión es importante para nosotros y que sus ideas son interesantes. ¿¡Mejor estrategia de marketing!? Con esto conseguimos dos cosas: que el público tenga una experiencia personalizada, y que la ENL pueda conocer mejor la opinión de su público. ¡Interesante forma de cooperación!

Para hablar de Crowdcreation en el ámbito de las ONG también podemos poner el ejemplo de Solucionesong.org, una plataforma de la Fundación Hazloposible en la que, entre otras cosas, se pueden hacer preguntas para conseguir, en este caso, respuestas profesionales para la gestión de una entidad.

Pero entonces, crowdsourcing y crowdcreation, a simple vista, son muy pero que muy parecidos. ¿Son sinónimos? No, estas dos prácticas no son lo mismo. Tal como explican Eduardo Prádanos y Ana Rega en este post, existen diferencias entre ambos conceptos. Principalmente, la diferencia más importante es el público al que nos dirigimos. Para acciones de cocreación nos dirigimos a nuestro público objetivo, mientras que para crowdsourcing el público es mucho más amplio, de ahí lo de convocatoria abierta.

3. Crowdvoting

El Crowdvoting, esta tercera opción relacionada con Crowdsourcing, es una novedosa  forma de conocer la opinión de otros sobre un determinado tema por medio de votaciones masivas.

En el caso de las ONG esto viene muy bien para tener una opinión profesional sobre aspectos tales como la adecuación de un logotipo con su identidad corporativa. Entonces, como veremos más adelante, en este punto la comunicación y el diseño juegan un papel muy importante.

4. Crowdwisdom

Crowdwisdom o sabiduría colectiva es el cuarto tipo de Crowdsourcing según la clasificación básica de Howe. Basado en la idea de que la información que se obtiene de un grupo de personas es más enriquecedora que la que se obtiene de una única persona, esta fórmula sirve para conseguir una imagen completa sobre un determinado tema. El ejemplo clave es Wikipedia, una enciclopedia libre enriquecida gracias a la aportación libre de muchas personas.

Otro ejemplo de esta modalidad son las plataformas, tipo iStockPhoto, en las que cualquiera puede subir fotografías y venderlas a un precio más asequible que las de un profesional. El mismo Howe explica en este vídeo como el mercado de la fotografía ha cambiado totalmente gracias a que la gente normal tiene acceso a cámaras fotográficas de gran calidad. Para ver el vídeo pincha en la imagen siguiente imagen.

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Buscando alternativas: ¿colaboración Empresa-Tercer Sector?

Es conocido que el actual problema del Tercer Sector en España es la crisis de financiación. Tradicionalmente, el sector social se ha nutrido económicamente de las aportaciones de las administraciones públicas, a través tanto de subvenciones como de licitación en concursos. Esta aportación ha sido de las más afectadas por los recortes en inversión pública (excusados por la crisis endémica que está sufriendo este país), que afectan tanto a la política social y a los servicios sociales, como a la cooperación o la producción cultural.

Para que alguien financie tu proyecto no es necesario estar en la Florencia del siglo XIII, ni que la familia Medici esté de por medio.

Esto tiene consecuencias perversas. Por un lado, la disminución en la cobertura social de aquellas personas más afectadas por la crisis económica. No sólo aumenta el número de personas en riesgo de exclusión social por las consecuencias de la crisis: paro, precarización del trabajo, pérdida de vivienda, etc. También disminuyen las formas de paliar la exclusión y pobreza al limitar la cobertura social. Por otro lado, la desaparición de muchas ENL y la pérdida de empleos que eso conlleva.

Ante esta situación, algunos medios e instituciones se han empezado a hacer eco de la necesidad de buscar fuentes alternativas en la financiación de la actividad social de las propias entidades. Ya hemos hablado de algunas de ellas, aunque hay otras que se están empezando a explorar. Por ejemplo, la colaboración entre empresas y Tercer Sector.

Ya antes de la crisis algunas empresas vienen desarrollando acciones teniendo en cuenta al resto de la sociedad: tanto en las propias organizaciones (proveedores, planes de igualdad, medio ambiente…) como fuera, desarrollando políticas de acción social y voluntariado corporativo. Puede que estas acciones estén motivadas únicamente como estrategias de marketing, sin embargo muchas de ellas están aportando cambios y soluciones relevantes tanto en su forma de funcionar como en el impacto en el exterior.

 Si nos centramos únicamente en esta última parte, ¿cómo pueden colaborar las empresas con las entidades sociales? Estas son algunas de las formas de colaboración más comunes:

  • Financiación de proyectos completos o cofinanciación: la empresa financia o cofinancia un proyecto de la entidad social o la estructura de actividad de la misma.
  • Cesión de stock: las empresas ceden a las entidades sociales parte de su inmovilizado. Por ejemplo, puede ser cesión de mobiliario y terminales informáticas que se les han quedado obsoletas pero que pueden ser usadas por otras organizaciones. También es común la cesión de stock de la propia producción de la empresa, por ejemplo, juguetes, mobiliario, material de oficina que sirva a la actividad de la organización social.
  • Actividades Pro Bono: estas se caracterizan por la prestación de servicios de una empresa especializada en algo a una entidad social que lo necesita. Son comunes la prestación de servicios Pro Bono en abogacía o fiscalidad, pero también están surgiendo estas iniciativas en el ámbito de la ingeniería o arquitectura.  Además, pueden formar parte de los programas de voluntariado corporativo de la propia empresa.

Siendo realistas, estas actividades de RSC, aunque cada vez forman más parte de la cultura corporativa de la propia empresa, están relacionadas con las acciones de marketing de ésta. Por tanto, las empresas buscan reconocimiento de la ayuda concedida. Si colaboran en proyectos de acción social y cooperación esperan tener contraprestaciones en términos de “imagen” y comunicación. Por ello, si una entidad social quiere introducirse en la financiación por RSC debe darle una importancia fundamental a la comunicación activa y organizada de la propia entidad.

Así, además de la pertinencia social del proyecto, la capacidad técnica y la experiencia de la propia ONG, lo que buscará una empresa a la hora de financiar el proyecto que se le presente es que esto influya positivamente en la imagen de la misma. Y que, por supuesto, se comunique de forma acertada la colaboración entre ambas partes. No sólo tiene que haber una buena imagen, también se tiene que conocer.

Esto, precisamente, es aquello que la entidad social pone sobre la mesa a la hora de negociar el acuerdo y la financiación con la empresa. Es, por tanto, algo en lo  que tiene que trabajar y profundizar (ahora más que nunca) a través de la profesionalización de su propia comunicación, y de la estructuración de sus actividades comunicativas en base a planes estratégicos de todo tipo (generales, redes sociales, etc.)

Por último, no queremos decir que la RSC de las empresas deba sustituir la actividad del Estado. Esto es una forma de hacer sostenible la actividad de las ENL, además de establecer sinergias con otros agentes sociales. Pero, en todo caso, defendemos que debe ser el Estado quien garantice la cobertura de servicios básicos de las personas a través de políticas sociales bien articuladas, que garanticen la igualdad de todos los ciudadanos. 

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Emprendimiento social, una posibilidad para financiar el Tercer Sector

Emprender, esa palabra que con la crisis económica está en boca de todos (políticos, jóvenes y no tan jóvenes, organizaciones de todo tipo…), parece ser una de las pocas opciones que algunos profesionales tenemos a día de hoy para poder realizar el trabajo que nos apasiona. Pero no sólo es una opción laboral, también puede ser la solución para que determinadas entidades, como son las del Tercer Sector, puedan continuar realizando su actividad, dominando de esta manera la crisis de financiación a la que se enfrentan actualmente. 

Hasta no hace tanto tiempo la cultura del emprendimiento en España era casi inexistente. Ahora no dejamos de escuchar esa palabra una y otra vez, pero aun así todavía nos quedan algunos obstáculos que superar: el miedo ante lo desconocido, la falta de apoyo financiero y técnico, lo poca o nula experiencia en la gestión administrativa…Aunque estas son algunas de las razones que los menos osados pueden dar para no emprender, desde Inventaria, que en esto del emprendimiento sabemos algo, animamos tanto a individuos como a ENL a atreverse. Eso sí, con mucho esfuerzo y dedicación, ya hemos dicho en otras ocasiones que emprender no es una tarea del todo fácil.

Pero, ¿qué diferencia hay entre emprender y emprender socialmente? Según la R.A.E emprender es “Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”, entonces, emprender socialmente es acometer y comenzar también una obra, negocio…con la misma dificultad o peligro pero, cuyo objetivo principal es beneficiar no sólo a los que trabajan en este tipo de organizaciones sino también a toda la sociedad, satisfaciendo las necesidades de ésta. Por lo tanto, emprender socialmente es utilizar estrategias propias de la empresa tradicional para administrar organizaciones cuyo objetivo principal no es conseguir el máximo beneficio al mínimo coste sino provocar un cambio social. Así, estamos hablando de organizaciones del tipo cooperativas de iniciativa social, sociedades laborales, mutualidades…

Aunque las Entidades del Tercer Sector (ONG, asociaciones o fundaciones) formalmente no entran dentro de esa definición, puesto que éstas no realizan su actividad para generar riqueza, pueden beneficiarse bastante de esta forma de hacer las cosas. Poner en marcha iniciativas sociales y económicamente viables puede ser la solución a la crisis de financiación en la que se encuentran sumergidas. Entonces, ¿cuáles son las ventajas para las ENL? Os contamos algunas:

  • Autofinanciación: generación de dinero a través de iniciativas económicas relacionadas con su actividad para conseguir los fines sociales de la entidad. Casos que pueden servir de ejemplo son las tiendas con productos de comercio justo elaborados por los beneficiarios de las entidades; las entidades que ofrecen formación especializada y profesional; ofrecer servicios de asesoría y consultoría; o realizar publicaciones y estudios.
  • Independencia financiera de las administraciones públicas, lo que también supone una independencia de actuación que garantiza el cumplimiento de los fines sociales.
  • Beneficiarse de lo bueno que tiene la empresa privada: su eficacia y eficiencia en la gestión. Eso sí, adaptando siempre sus herramientas de gestión a la realidad no lucrativa de las ENL. Y, sobre todo, manteniendo sus valores.

Las ENL tienen mucho que aprender en esto de emprender socialmente. Ellas, que ante la crisis económica están viendo desaparecer sus fuentes de financiación, podrían aprovechar las ventajas del emprendimiento social para generar ingresos de su propia actividad. Lo que ocurre es que, en cierta medida, se huye de todo lo que huele a cultura empresarial…pero quizás, una vez que salven esa dificultad, podrían financiar sus proyectos sin depender exclusivamente de las administraciones públicas, lo que, indudablemente, permitirá mejorar y fortalecer una de las grandes potencialidades del Tercer Sector: su capacidad de denuncia.

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Crowdfunding, financiación en masa al alcance de cualquiera

¿Tienes una idea en mente pero no cuentas con financiación para llevarla a cabo? ¿Necesitas algún tipo de aportación para dar continuidad a tu proyecto? ¿Te has quedado sin fondos a mitad de camino? ¿Te gustaría ser un “mecenas” pero aportando poco dinero? Si te encuentras en una situación igual o similar a alguna de éstas, te recomendamos “practicar” Crowdfunding. Pero, ¿qué es eso y para qué sirve?

El Crowdfunding, término inglés que en español significa financiación en masa, financiación colectiva o microfinanciación y cuyo precedente son las donaciones por mecenazgo, es una atractiva alternativa para conseguir financiación sin depender de los patrones comerciales ni de los financiadores formales.

Este tipo de financiación es especialmente útil para dos tipos de proyectos:

  • Proyectos personales alternativos sin respaldo institucional y con pocas probabilidades de ser financiados por grandes empresas, precisamente por su contenido reivindicativo, o por ser considerados “no rentables”. Algunos ejemplos pueden ser películas, discos, libros…
  • Proyectos sociales promovidos por organizaciones no lucrativas, que debido a la crisis de financiación en el Tercer Sector no consiguen los recursos suficientes para llevar a cabo sus proyectos. El Crowdfunding abre un nuevo abanico de fórmulas para la participación y financiación en los proyectos sociales, fortaleciendo las tan necesarias relaciones entre ONG y sociedad.

Internet y las redes sociales han popularizado masivamente esta actividad hasta el punto que cualquier persona puede convertirse en un “mecenas” aportando dinero o recursos según sus posibilidades. ¿Cómo? Son muchas las plataformas online que ofrecen la posibilidad de publicitar proyectos –ya sean sociales, artísticos o empresariales– con el objetivo de conseguir que sus usuarios, debido a la atracción o interés que sienten por un determinado proyecto, realicen alguna aportación económica.

Algunas plataformas online que hacen Crowdfunding

Algunas plataformas online que hacen Crowdfunding

Aunque cada plataforma puede tener una política de funcionamiento específica, por lo general el procedimiento parece bastante fácil tanto para los creadores de la idea como para los donantes:

  1. Publica tu idea o proyecto: una vez que se ha encendido tu bombilla y estás seguro que tu idea tiene futuro, debes dirigirte a alguna de las plataformas online existentes. Algunas de las más conocidas en España: Lanzanos, PotlatchPartizipaVerkaniVolandaGoteo
  2. Explícalo: una vez allí debes explicar a la comunidad tu proyecto para poder conseguir “adeptos”. Usa todas las herramientas comunicativas necesarias para conseguir un mayor impacto, puesto que de esto dependerá en gran parte el éxito o fracaso de tu proyecto.
  3. Ofrece una recompensa en función de la cantidad aportada: ésta depende tanto del tipo de proyecto (aparecer en los créditos de una película, recibir un ejemplar del libro, colaborar en la realización del proyecto…) como de la cantidad de dinero aportada.

Para conseguir la cantidad de dinero que te has propuesto, te recomendamos que realices un Plan de Social Media sobre tu campaña de Crowdfunding. Al ser proyectos que, en general, carecen de apoyo institucional, es complicado que la difusión del proyecto sea masiva y que aparezca en los grandes medios de comunicación (TV y Prensa). Por ello, la mejor forma de conseguir los objetivos es orientar la comunicación a los propios usuarios, a través del uso de redes sociales. Así conseguirás, además de la financiación de tu proyecto, una gran implicación de aquellos que te apoyan.

Como estamos seguras de que el tema te interesa, recomendamos la lectura de este manual gratuito para ampliar la información: The Crowdfunding Bible.

The Crowdfunding Bible

The Crowdfunding Bible

Por último, si conoces algún proyecto que haya utilizado Crowdfunding para buscar financiación, te animamos a que lo compartas en nuestro blog.

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Coworking: colaboración y solidaridad en el trabajo

La clave para el éxito nunca ha sido ni será el trabajo individual vetado a los demás, sino que la colaboración y la ampliación de miras garantizan la mejora de la calidad de tu proyecto.

Si traducimos la palabra inglesa coworking al español obtenemos la palaba “co-trabajando”  o, lo que viene a significar, unir esfuerzos para colaborar en un trabajo.

El coworking es una manera de llevar a cabo un proyecto o actividad que se basa en que dos cerebros piensan más que uno, así como cuatro ojos ven más que dos. La estrategia de trabajo es una exposición de un proyecto y la colaboración de los miembros implicados, con el objetivo de que cada uno mejore el producto final aportando sus propuestas.

Dos cerebros piensan más que uno, así como cuatro ojos ven más que dos.

Este modo de colaboración surge como un cambio de paradigma que deja atrás la competitividad, a la que acostumbramos en nuestra sociedad, para dar un salto a la solidaridad como modo de evolución y perfeccionamiento de proyectos y/o productos.

El software libre es un ejemplo de coworking que lleva desde los años 90 demostrando que es una forma de trabajar que hace posible el éxito de un proyecto a través de la colaboración. También las licencias Creative Commons, casi como consecuencia del software libre, se basan en que no todo es competir por ser el único y mejor sino que los demás también pueden aportar ideas de mejora a tu proyecto.

Otros ejemplos cada vez más comunes son las redes sociales o plataformas en Internet cuyo fin es poner en contacto a personas que tengan interés en determinadas áreas para que puedan intercambiar ideas. Suele haber apartados para exponer proyectos y recibir comentarios de los demás.

Además de la revolución que supone abrirse a los demás para que aporten a tu proyecto, el coworking se ha traducido a los espacios físicos de trabajo compartiendo una oficina, es decir, trabajar en una oficina común. Últimamente abundan este tipos de oficinas de trabajo que alquilan personas que no pueden pagar un local propio para su negocio o que, y es muy común este razonamiento, puede ser que prefieran rodearse de personas que se dediquen a áreas parecidas a las suyas, intercambiar ideas y poder ampliar el grupo de contactos.  Estas oficinas suelen contar con una sala común en la que cada uno (depende de lo que incluya la cuota) tiene un escritorio, pueda acceder a ciertas horas de sala de reuniones, proyector, fotocopiadora, Internet y una cocina común.  Incluso en la web de muchos de estos sitios se incluye una presentación de las personas que trabajan allí y a lo que se dedican, se supone para que la persona interesada pueda sopesar si le conviene esa oficina.

En toda esta ola de colaboración por una mejora de los proyectos de cada uno, subyace la esencia del emprendimiento como actitud y no solo como finalidad o situación de paso. En una etapa de crisis como la actual, las personas nos hemos visto obligadas a “arrimar el hombro” para poder llevar a cabo nuestra actividad laboral y, sin darnos cuenta, estamos generando un cambio de pensamiento basado en la colaboración como optimización del entorno.

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El arte como comunicación para el cambio social: Cabeza Pájaro

La asociación Cabeza Pájaro la forman cuatro jóvenes cacereños,  Ana Suárez, María Polán, Elena Bautista y Carlos González,  que tienen dos cosas en común: son licenciados en Bellas Artes y quieren trabajar en lo que han estudiado. Por ello, decidieron atreverse  y  crear esta asociación cultural que promueve proyectos sociales y culturales vinculados a la creación artística. Hemos hablado con ellos sobre emprendimiento, comunicación , arte y Tercer Sector. 

El estupendo logo de Cabeza Pájaro

Antes de nada: ¿Qué es Cabeza Pájaro? CabezaPájaro es una Asociación Cultural, de jóvenes que buscan impulsar acciones para el fomento de valores de carácter artístico y cultural. Más concretamente:

– Tratamos de crear nexos de unión entre artistas mediante eventos, exposiciones y proyectos. Un ejemplo puede ser nuestro fanzine Ciento Volando, que ha servido para impulsar éste tipo de publicaciones en la zona de Cáceres y que cuenta con una treintena de colaboradores o El Blog Gordo de Petete que reúne en una web a artistas, fanzines y distribuidores de la escena “fanzinera” española.

Cartel de la fiesta de presentación del fanzine Ciento Volando

Proceso de creación del fanzine Ciento Volando

– Apoyamos un diseño ético, igualitario y accesible para entidades innovadoras, de carácter social y cultural y/o que pertenezcan al tercer sector.

– Pretendemos favorecer el cuidado del medio ambiente, ofreciendo una alternativa sostenible ecológicamente realizando productos bajo nuestra línea “Que lo Haga Rita!” con materiales reciclados y/o ecológicos, económicos y, en ocasiones, en colaboración con otras asociaciones y colectivos. De momento estamos haciendo libretas, bolsas de tela (¡cosidas por nosotros!), chapas… todo con ilustraciones nuestras estampadas.

– Además impartimos talleres y cursos que fomenten valores tales como la creatividad, el arte, la cultura, el ecologismo o la igualdad. Intentamos darle siempre un carácter experimental, buscamos ofrecer nuevos recursos a los participantes.

Cabeza Pájaro realizando el taller infantil sobre las “Gregerías”

Os ajustáis a lo que en esta época se denomina jóvenes emprendedores, ¿qué os ha llevado a empezar de cero un proyecto? CabezaPájaro surge desde una absoluta necesidad de impulsar y movilizar el arte. De cambiar las cosas. Siendo licenciados en Bellas Artes, las opciones con las que cuentas al salir de la carrera no son muchas, o al menos en nuestra opinión, para nada apetecibles. En este contexto empezamos con un primer proyecto que fue el de la realización del fanzine Ciento Volando. Nos vimos cómodos trabajando juntos además de que empezaron a surgir ideas y posibles proyectos en los que embarcarse. Por lo que decidimos dar un pasito más, tomárnoslo en serio y buscar la forma de impulsar el arte en nuestra ciudad y claro, también ganarnos la vida aunando nuestros conocimientos y experiencias.

¿Cuál es la importancia principal del diseño gráfico hoy en día? Nosotros creemos que un buen diseño es fundamental. Ya que esa muy buena idea que tengo, tiene que ser comunicada de la mejor manera al receptor. Para ello una herramienta entre otras es el diseño. Si mi imagen  dice lo contrario a lo que quiero, el mensaje que llega al espectador  es de falta de profesionalidad y desconfianza. Afortunadamente, cada vez se toma más en serio la importancia de un buen diseño.

¿Cuál creéis que es el elemento fundamental del diseño? Como bien dijo Leonardo Da Vinci; “La simplicidad es la sofisticación definitiva”. Apostamos por un diseño de líneas muy sencillas. Que no despisten de la idea principal, que es comunicar.

¿Pensáis en el diseño como un tipo de comunicación o como arte? Entendemos como arte la capacidad de comunicar de manera sencilla, funcional y atractiva.

A la hora de diseñar, ¿qué variaciones hacéis al inventar algo para una empresa social con respecto a una empresa convencional? ¿Variaciones? Ninguna. Siempre buscamos trabajar con entidades afines a nuestra filosofía. No queremos ver el diseño como un encargo o un trabajo, si no como una colaboración entre entidades con un fin social o artístico común o similar al nuestro. Nos hemos dado cuenta que en general, las entidades del tercer sector, no cuentan con un diseño de calidad. Apostamos por cambiar eso.

Cabeza Pájaro es una asociación, ¿por qué habéis elegido formar parte del Tercer Sector? Porque creemos que el arte y la creatividad son algo intrínseco al ser humano. Y que tanto el sistema educativo actual, como los parámetros de la sociedad en general no fomentan en absoluto esta parte creativa. Hemos optado por trabajar mediante la cooperación y la interacción entre todos y todas para conseguir  que el arte llegue a todas partes y que deje de ser algo exclusivo y excluyente.

“Hazlo tu mismo”

Si te has quedado con ganas de saber más sobre ellos,  podéis encontrarlos en sus perfiles de Facebook (Cabeza Pajaro) y Twitter (@Cabeza_Pajaro)

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